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Aaron
Vivencias

De vuelta por estos lares! Ahora con Aaron

¡¡Muy buenas a tod@s!!
Soy como el ave fénix resurgiendo de las cenizas jajaja. Demasiado exagerado pero la maternidad es algo muy parecido pero que dura mucho tiempo jajaja. Ya sabían que estaba en la dulce espera y finalmente llegó giggle. Mi pequeñín Aaron llegó el día 2 de marzo a las 19.29h, de cesárea, en la Clínica Corachán. Una cesárea muy diferente a la que había tenido con mi gordo Liam.
Mi Aaron, el condenado no quiso salir y tuvieron que maniobrar de más (es una forma delicada de decir que me sacaron la &%$/·% en la operación jajaja). Unos días en la clínica y de vuelta a casa. Lo más duro no fue el empujón, ni el dolor de riñones, ni levantarme por primera vez despues de la operación, ni tampoco pasar hambre sino el NO poder ver a mi enano mayor Liam durante unos 4 días wow! Nunca extrañé tanto a alguien como a mi gordito bello.

El dia que regresé a casa abracé a Liam muuuuuy fuerte y me vinieron sentimientos encontrados; ganas de verlo, miedo, culpabilidad, ansias y nervios. Me abrazó sorprendido y con ganas que lo cargase pero yo estaba partida de dolor de riñones (gajes de la anestesia) fue un reencuentro muy bonito. Aunque me decían que estaba bién, noté que me había extrañado porque no se me despegaba; me faltaba más amor para demostrarle lo mucho que amo a esa pequeña fiera.

Ahora viene la parte caliente… el primer encuentro entre dos hermanos. Uffff.. estaba súper ansiosa y preocupada por ello pero fue sorprendente. Cuando vió entrar a Marc con Aaron en sus brazos, Liam sonreía y quería tocarlo y tocarlo inlove jajaja hasta ahora demasiado… porque el pobre Aaron, que aún no puede huir, se estresa de la efusividad que Liam le demuestra jajaja bueno cosas de hermanos y que el pequeño debe aguantar. Eso sí, siempre estamos con un ojo encima por si acaso.

Algo que cuento a todo mundo es que mi Liam, de la noche a la mañana, dejó de decir mamá. Para ser exactos, unos par de meses antes del parto y hasta unos meses después del parto. No había manera de que lo dijera, y desde hace unos días lo volvió a decir :D. Debo confesar que me dolía que dejase de decirlo pero también supuse que era por tantos cambios que pasaban delante de sus ojos grandecitos y curiosos. Los niños son increíbles. Eso sí, se lo recordaré cuando sea un adulto! jajaja.

Finalmente, este primer mes de ser bipadres ha sido una locura con momentos bellos y otros de paciencia al límite, sobretodo el cambio que para nosotros fue abismal. Y ya ni que decir para Liam con sus cortitos pero intensamente vividos 2 añitos. Recién ahora estamos organizándonos en los horarios porque ya se le acabó la licencia de paternidad a mi marido y toca sacar adelante este país jejeje, yo estoy con Aaron pero aprovecho la mínima para estar con Liam porque eso de “no acariciar al pequeño porque no se entera” lo veo muy injusto porque ¡claro que se entera! Yo amo a mis dos hijos y, también les doy muestras de cariño a los dos y delante del otro… ¿Somos una familia equivocada? Posiblemente… Pero que quiere hacer las cosas bien.

Y sin más que decir… ¡Gracias por léeme! y vamos que la bimaternnidad es doblemente amor y doblemente paciencia. Besosssss

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