Ideas Bonitas

DIY Blogger
Vall de Núria
Vivencias

Escapada con mi niño a Vall de Núria!!!!

Hola chic@s!!! Les tengo una nueva entrada sobre la escapada por el calor horrible que se vivía por estos lares. Cogimos nuestras “chivas” y nos fuimos a Vall de Núria, que para serles sincera yo quería conocerlo desde hace años; y que mejor compañía que con mi gordo bello.

Partimos temprano hacia una nueva aventura familiar. Nuestro chiquitín de camino durmió muy rico en la sillita del coche, me pregunto “¿qué debe tener la sillita para que haga ese milagro? jajaja. Aparcamos en el pueblito de Ribes de Freser y esperamos el Cremallera, un trencito viejito (pero muy bonito) que tiene muchos años ya de idas y venidas, y nos lleve a nuestro destino final. El trayecto tarda alrededor de 30′ sin aire acondicionado pero con unas vistas súper bonitas; al llegar al Vall de Núria nos quedamos boquiabiertos.

Núria nos esperaba con un sol impresionante, sus montañas verdes y una frescura propia de las montañas. Fuimos directos al hotel y que para serles sincera me decepcionó un poco porque era demasiado viejo para lo que representa el valle en Catalunya, aunque por lo demás todo me gusto. Recuerdo que eran como las 2 de la tarde, y nuestro peque debió de haber almorzado hace una hora pero como siempre se porta y aguanta bien.

Luego de encontrar la recepción del hotel (íbamos un poco perdidos jaja ósea unos guiris como dios manda) y registrarnos lógicamente :), esperamos el único ascensor (1era decepción: era chiquito, viejo, lentísimo y para 2 personas. Como un hotel caro y en una zona tan turística no se priorice su mejora) bueno luego entramos a la habitación (2da decepción: sus camas eran horriblemente incómodas y la de mi marido estaba inclinada a un lado, el pobre sentía que se caía. Tampoco había conectores de electricidad).

Corriendo bajamos al restaurante, ¡que no me decepcionó en absoluto! Comí súper rico y la atención muy buena. Luego de ello fuimos a dar una vuelta rápida porque el pequeñín estaba cansado y así que todos a la habitación, queríamos aprovechar el solcito pero el deber nos llamaba. A pesar de las camas duras dormimos como piedras. Ai casi lo olvido, detrás del hotel hay muchos juegos para los niños pero muchos! aunque para nuestro bebe de 1 año no eran adecuados.

A las 6pm aproximadamente salíamos de la habitación para aprovechar las últimas horas de sol. Cogimos cámara, abrigo y mochila portabebés para dar un paseo. Hacía frio pero Núria en esas horas nos regaló la más absoluta tranquilidad, es decir, Núria para nosotros solitos. Fuimos al mirador que está muy cerquita. El lago precioso (allí me di cuenta que era artificial jajaja pero bueno bonito); bajamos y nos tiramos al césped a ver a nuestro amor chiquito disfrutar de la naturaleza jajaja no paraba quieto descubriendo cada rincón del valle. Estuvimos un buen rato fuera con ese frío que nos pelaba pero el bebe lo disfrutaba tanto que hasta tiraba piedritas al lago. ¡Ah! Justo detrás del hotel había un montón de juegos y actividades para los niños. Tienen montado como una especia de parque con pequeños circuitos para ir en bici, cochecitos a pedales, tuboganes, piscina de bolas, etc. Además de que en Vall de Núria también ofrece la posibilidad de coger un barquito y relajarte en medio del lago, o pasear con caballos y ponys, o…. Luego de hacer un millón de fotos y jugar con el peque tuvimos que decir hasta mañana porque la noche se habría paso.

Lógicamente la cena la hacíamos en el hotel, disfruté mucho con el miedo de que me fuera a caer mal ya que en esos momentos estaba en el primer trimestre de embarazo, pero me arriesgué y disfruté rico de la comida. Y ya a las 10 pm estábamos todos en la cama ufff que temprano jajaja pero es lo que tiene estar en un hotel de montaña con un bebé jajaja.

A la mañana siguiente, luego del desayuno, subimos al teleférico (3era decepción estaba vieja, descuidada y con el cristal sucio/viejo (poca visibilidad)) hicimos senderismo, vimos caballos y vacas. Estuvo muy bien pero también hacía un poco de frío. Bajamos alrededor de la 1pm, y cometimos un error al no mirar el horario de vuelta a Ribes de Freser y tuvimos que esperar una hora. Almorzamos un entrepà (bocadilo) rápido y nos tiramos al césped con el solcito rico que caía hasta esperar el Cremallera (ahora si con aire acondicionado).

Nos la pasamos muy muy muy bien. El viaje fue corto pero con ganas de volver algún día así que le dijimos a la Vall de Núria “No es un adiós, es un hasta pronto”. Eso sí, ¡con nieve no!

dsc_2587

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *